Parece que me cojo a brazos, cuando lo que se me ofrecía era un solo dedo. Y me cansa pensar en si fui yo o fue otro quién malentendió las cosas; siempre quedarán dudas de si yo tenía razón... y yo me iba a casa con un brazo, pero simplemente se me ofrecía un a-Brazo con fecha de caducidad implícita.
Consumir preferentemente antes de... [Ver fecha].
¿Y dónde demonios escribimos la fecha? ¿O es que nos la olvidamos?
Sin querer parecer una control-freak total, a veces creo que todo sería más fácil con todas nuestras fechas de caducidad anotadas en la agenda. Tal vez lo podríamos convertir en un ejercicio a abandonar aquéllo que ya caduca cuando llega la hora, ya que nada nos pertenece. Viviría pensando en el futuro y en cuanto me queda hasta llegar a la fecha "a", pero tal vez tomaría decisiones mucho más presentes que en esta incertidumbre actual.
Pero no, parte de nuestro aprendizaje en esta vida debe consistir en tomar la responsabilidad de decidir cuando es la hora de tirar la comida a la basura. Todas las cosas y las personas van y vienen sin avisar. Y sí... acostumbro a agradecer estas sorpresas, estas idas y venidas, pero tan solo me pregunto...
Pero no, parte de nuestro aprendizaje en esta vida debe consistir en tomar la responsabilidad de decidir cuando es la hora de tirar la comida a la basura. Todas las cosas y las personas van y vienen sin avisar. Y sí... acostumbro a agradecer estas sorpresas, estas idas y venidas, pero tan solo me pregunto...
¿Y si supiéramos de antemano la fecha de caducidad?
"If you want things to stay as they are, things will have to change" Di Lampedusa
Y con esto y un poco de humor... ¡Nanit! ;)
La tenemos y sabemos, siempre, desde nuestro interior, lo difícil es leer esa agenda interior, pero todas esas fechas las tenemos...y vivir sin anticiparlas demasiado es parte del juego.
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