23 de marzo de 2011

Amar Sin Ataduras

[Hoy he leído esta historia... y decido compartirla... Letting Go... Round2...;P]

Cuenta una vieja leyenda de los indios Sioux, que una vez llegaron hasta la tienda del viejo brujo de la tribu, tomados de la mano, Toro Bravo, el más valiente y honorable de los jóvenes guerreros, y Nube Azul, la hija del cacique y una de las más hermosas mujeres de la tribu…

Nos amamos… empezó el joven
Y nos vamos a casar… dijo ella.

Y nos queremos tanto que tenemos miedo, queremos un hechizo, un conjuro, o un talismán. Algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos, que nos asegure que estaremos uno al lado del otro hasta encontrar la muerte.
Por favor, repitieron, ¿hay algo que podamos hacer?

El viejo los miró y se emocionó al verlos tan jóvenes, tan enamorados y tan anhelantes esperando su palabra…
Hay algo,-dijo el viejo- pero no sé… es una tarea muy difícil y sacrificada.
Nube Azul… -dijo el brujo- ¿ves el monte al norte de nuestra aldea? Deberás escalarlo sola y sin más armas que una red y tus manos, deberás cazar el halcón más hermoso y vigoroso del monte. Si lo atrapas, deberás traerlo aquí con vida el tercer día después de luna llena. ¿Comprendiste?
Y tú, Toro Bravo -siguió el brujo- deberás escalar la montaña del trueno. Cuando llegues a la cima, encontrarás la más brava de todas las águilas, y solamente con tus manos y una red, deberás atraparla sin heridas y traerla ante mí, viva, el mismo día en que vendrá Nube Azul. ¡Salgan ahora!

Los jóvenes se abrazaron con ternura y luego partieron a cumplir la misión encomendada, ella hacia el norte y él hacia el sur.


El día establecido, frente a la tienda del brujo, los dos jóvenes esperaban con las bolsas que contenían las aves solicitadas.
El viejo les pidió que con mucho cuidado las sacaran de las bolsas.
Eran verdaderamente hermosos ejemplares.

Y ahora ¿qué haremos?, -preguntó el joven- ¿los mataremos y beberemos el honor de su sangre?
No- dijo el viejo.
¿Los cocinaremos y comeremos su carne?, propuso la joven.
No -repitió el viejo. Harán lo que les digo: tomen las aves y átenlas entre sí por las patas con estas tiras de cuero. Cuando las hayan anudado, suéltenlas y que vuelen libres…

El guerrero y la joven hicieron lo que se les pedía y soltaron los pájaros. El águila y el halcón intentaron levantar vuelo pero sólo consiguieron revolcarse por el piso. Unos minutos después, irritadas por la incapacidad, las aves arremetieron a picotazos entre sí hasta lastimarse.
Este es el conjuro. Jamás olviden lo que han visto. Son ustedes como un águila y un halcón. Si se atan el uno al otro, aunque lo hagan por amor, no sólo vivirán arrastrándose, sino que además, tarde o temprano, empezarán a lastimarse el uno al otro.

Si quieren que el amor perdure… "vuelen juntos, pero jamás atados".

 

2 de marzo de 2011

No recuerdo haberte olvidado.. (Memento)

(De algún día perdido entre Agosto y Enero de un 2002-2003...)



OLVIDO

Las olas abofetean mi cara,
el sol daña con sus rayos mis ojos...
pues me despiertan de mi amargo sueño
del que aun así no quiero despertar.
Abro los ojos,
y la playa desapareció,
construyendo montañas en su lugar..
para que yo ya no pueda llegar a ti.

Las montañas del olvido
las suelen llamar,
pues esconden de mi alma
ése mi dulce amar..
para que un día, sola al despertar
ya no recuerde que había tras ellas,
allí a lo lejos, en el mar.

Hasta ese día triste mar,
en que el olvido se apodere
de mi corazón;
no estarás solo..
pues conmigo siempre irá tu recuerdo.
Pues costará olvidar;
pero inevitablemente
si túa así lo has deseado,
se hará.

El olvido penetrará con sus garras mis ojos
y del alma liberará
ese sentimiento allí escondido,
a lo hondo, muy atrás.
Y no quedará pizca de recuerdo,
solo un vacío estará
esperando volver a escontrarte
pero esta vez en el hueco de la amistad.

Muy triste,
y muy a pesar del alma..
aquí se despide
una emoción que algunos prohíben.

Pues nada es eterno..
Aunque muchos desearan,
y tal como llega el recuerdo,
aparece el olvido.




SE ME OLVIDÓ QUE TE OLVIDÉ... BSO...:_)